miércoles, 14 de noviembre de 2012

Obsolescencia Programada.



El anzuelo de este amor mortal
es el juego de la inmortalidad.
En mi cartera se esconden los olores
de los meses cortados ya que la mayor apuesta
de este amor es la eternidad.

El corazón sabe lo que es verdad  cuando
las apariencias son la parte inmoral
de las ansias de salvar lo que cuesta.
El peor recurso para ignorar
lo que pelando podríamos bajar
de la incertidumbre e incluso arreglar.
Acabe bien o mal el átomo de la relación
estabiliza su energía en órbita.

El ancla de ese amor humano
podrá ser lo que suba la marea idealizando mojar la luna.
El calendario marca que los intentos para ser mejor
nos hacen inmortales dentro del juego del amor.
Es sano mantener en la mano
los meses de dolor en pecho que mantengan
prendido el perdón en el techo.
Despertar y empezar el día sabiendo que construimos el tiempo
buscando la eternidad, no dándola por hecho.
Sus labios son mi meta.
enciendan motores, protones en marcha.
De amores y amenazas nucleares a amantes pensantes.